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jueves, 3 de diciembre de 2015

MENSAJE DOMINICAL DE LA PALABRA DE DIOS.

Domingo 29 de noviembre de 2015.



Para leer la reflexión de la Palabra de Dios
de este Domingo, pincha abajo en "Más información".


Queridos hermanos y hermanas:

La Liturgia tiene su propio calendario, dividido en tres años llamados I, II y III. También se les llama A, B y C. De forma rotativa se suceden. Cada Año o Ciclo comienza con el tiempo litúrgico de Adviento y finaliza el sábado de la semana de la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo.

El domingo anterior celebrábamos la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, con la que se clausuraba el Año Litúrgico o Ciclo Litúrgico, correspondiente al "B".

En este domingo, 29 de noviembre, estrenamos un nuevo Año Litúrgico o Ciclo Litúrgico, correspondiente al "C". Y lo hacemos con el inicio del Adviento, que a su vez se divide en cuatro domingos. La palabra latina "Adviento" significa venida. El tiempo litúrgico del Adviento es una ocasión que nos regala Dios a través de su Iglesia para que nos preparemos interiormente los cristianos para recibir al Señor que viene y al que nosotros esperamos con la lámpara de la fe siempre encendida.

Hoy el Evangelio es una invitación a estar preparados porque hay cosas que no se pueden improvisar pero que llegan de sorpresa, ya que desconocemos su momento de hacerse presentes. Tenemos que desechar de nosotros todo lo que estorbe en nuestra vida para que Dios se haga presente en ella. Por eso el Adviento se simboliza con el color morado, color de penitencia, color de arrepentimiento y de conversión. 

Aprovechemos este tiempo litúrgico una vez más para hacer limpieza en lo más profundo de nosotros y mostrarnos ante el Señor, que ya viene y que llegará a nuestro encuentro personal sin avisar, con un corazón nuevo que dé frutos buenos.

Feliz Día del Señor y buen comienzo del Adviento.